Fotoperiodismo:
Actividad: Fundación Casa José, un espacio de paz: Siembra un árbol... siembra esperanza. Donde se sembrarían 16 arboles (4 tipos de especies) por parte de familiares de victimas de cáncer.
Lugar: Parque de las verdes sombras, Universidad de Puerto Rico en Cayey
Al fondo se encuentra personal de la Fundación Casa José finalizando los preparativos para la actividad Siembra un árbol... siembra esperanza en la entrada del Parque de las Verdes Sombras en los terrenos de la UPR en Cayey. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Cartel promocional de la actividad Siembra un árbol... siembra esperanza en frente al portón principal del Parque de las Verdes Sombras en los terrenos de la Universidad de Puerto Rico en Cayey. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Al fondo se encuentran los invitados a la actividad (Familiares, personal de la fundación, estudiantes de la organización BBB, empleados de la UPR en Cayey y otros) y al frente una parte del coro de la UPR en Cayey bajo la dirección del estudiante, Marcos Ayala. Actos iniciales de la actividad organizada por la Fundación Casa José en el Parque de las Verdes Sombras en los terrenos de la UPR en Cayey. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Personal de la Fundación Casa José (Con polos amarillas), Directora Interina del Departamento de Biología Dra. Vivian Mestey, técnicas de laboratorio de biología, director de Seguridad y Salud Feliz Velázquez, visitante invitado a la actividad, personal de la Fundación Casa José, el rector de la Universidad de Puerto Rico en Cayey (de polo blanca)y familiar invitado a la actividad. Actos iniciales de la actividad en el Parque de las Verdes Sombras. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Movilización del área de la carpa para la localizarse en la zona donde se sembrarían los 16 árboles. Público presente en la actividad de siembra de árboles. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Al fondo se encuentra parte del coro durante la demostración realizada por algunos miembros de la Fundación Casa José de la siembra de árboles rotulados con el nombre una de las víctimas de cáncer. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Parte del coro interpretando números musicales mientras familiares de victimas de cáncer, junto algunos miembros de la Fundación Casa José, siembran sus respectivos árboles en representación de su familiar. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
De frente, Familiar de victima de cáncer junto a uno de los 16 árboles durante la finalización de la siembra de árboles. Lugar: Parque de las Verdes Sombras en Cayey. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Movilización final hacia la carpa para los actos de clausura de la actividad. Ujieres de la actividad (de amarillo), integrantes del coro de la UPR en Cayey (de verde neón), familiares y invitados. Fotografía por: Ricardo J. Santiago Torres
Semblanza:
A pesar de que no ha podido finalizar alguna de sus cuatro maestrías por motivos de trabajo, Eduardo Cordero García se destaca como director del Departamento de Ambiente y Seguridad de la empresa Pfizer en Caguas, Barceloneta y Vega Baja desde hace 26 años. Este exgraduado de ingeniería química en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez (UPRM) es el encargado de velar que las instalaciones a su cargo estén en cumplimiento y certificadas por agencias como la Junta de Calidad Ambiental, la Agencia de Protección Ambiental, Departamento de Recursos Naturales, Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y el Departamento de Salud.
Apasionado por la seguridad, proteger el ambiente y proteger a las personas, Cordero García se esmera por hacer bien su trabajo y que la compañía tenga el reconocimiento. Aunque la empresa en un principio se mantuvo como anónima, sin que se les reconociera por sus servicios, desde el 2006 hasta hoy día se ha dado la tarea de demostrarle a las agencias los métodos implementados para que las plantas farmacéuticas ganen reconocimientos por programas de energía, reciclaje, de cumplimiento ambiental y otros. “Proteger empleados y ambiente economiza dinero y puede ser más productivo”, aseguró García tras añadir que se trabaja en un ambiente maduro.
La Organización de Seguridad y Ambiente en Puerto Rico tiene a las tres plantas farmacéuticas que García administra en un programa de prestigio que busca empresas que vayan más allá de lo esperado y reconoce la excelencia de las mismas, solo cuatro Industrias de Puerto Rico han logrado pertenecer al programa. “Walt Mart y Pfizer son los que están compitiendo por ‘Ambiente y Seguridad’ en PR... aquí no es importante quien gane las elecciones solo los grupos de influencias. Unos pocos es lo que hacen la mayoría”, expresó.
Pero además de hoy día ser director en Pfizer, cuando aún estudiaba Ingeniería Civil el Colegio de Mayagüez, antes de posponer sus estudios por motivos económicos de su familia, fue profesor de Ingeniería Dinámica (Leyes de Newton) y Ciencias Materiales (Propiedades de los materiales) por un período de un año en dicha institución universitaria. Estudió Salud Ambiental en el Recinto de Ciencias Médicas pero pospuso nuevamente por mayor responsabilidad tras asenso en el trabajo, Ciencias Ambientales en la Universidad del Turabo donde solo le falta la tesis pero no finalizó porque se concentró en el trabajo y finalmente Administración de Empresas en la UPR en Río Piedras que dejó por asenso a director de los tres planteles en Pfizer.
A pesar de que no se siente en “casa de vagos” se arrepiente por no haber terminado alguna maestría, pero como el dinero siempre ha aparecido, aún siente la responsabilidad. “Uno debe ser como debe ser donde quiera que uno vaya y como yo soy aquí soy en casa”, alegó luego de mencionar que la tecnología le hace difícil que se separe del hogar en su trabajo. Ha visitado Venezuela, Argentina, México, Francia, España y otros por motivos de trabajo, pero una vez que visitó Cancún, por motivos de aniversario de bodas, recibió llamadas del trabajo. Si en algún momento deja de trabajar sería porque decidiera trabajar por cuenta propia o con su esposa o hijos después que se hayan graduado.
Libre de modestia y desde su punto de vista, lejos de considerarse un ciudadano común, ya que no puede ser común en el trabajo que ejerce y que no tiene tiempo para preocuparse en asuntos de ciudadanos comunes, ha recibido la visita de agencias de Corea, Brasil, Japón, Europa y otros para ver que lo que se manufactura en la empresa sea de excelente calidad. “Mi trabajo es diferente al que vende pinchos”, mencionó con gracia tras agregar que nunca ha buscado la manera de que el se lleve la gloria de los múltiples premios de las plantas.
García no se visualiza trabajando para otra cosa aunque nunca se le ha presentado la oportunidad de hacer o estar en otra área distinta porque considera que ha hecho bien su trabajo en la industria y que mientras siga haciendo las cosas bien y le necesitan, no sería necesario porque cambiar. Pero nunca deja de aprender ya sea el idioma español, inglés fluido y francés que el conoce.
Y a sus 55 años se considera un apasionado “músico frustrado” que no puso en práctica ese lado de sí, pero desearía terminar alguna de sus maestrías, mantenerse en salud y ser un buen modelo a seguir de su familia ya que “leaders are leads”. “Los hombres grandes hablan de ideas, los hombres medianos hablan de eventos y los hombres pequeños hablan de los demás”, finalizó tras considerarse humilde, enérgico, apasionado, pero sobre todo entusiasta.









